domingo, 2 de marzo de 2008

Satisfaction

No. No es que haya abandonado ya el blog a la semana de iniciarlo. No me he cansado. No he renunciado a la responsabilidad de mantener este rincón bien alimentado y pulidito. Seguro que alguien lo habrá pensado, y con razón, al ver que ya hacía unos días que no asomaba por aquí. Uno tenía que oxigenar sus pulmones y sobre todo su cerebro: la polución laboral puede llegar a ser incluso más dañina que la atmosférica. Para estos casos uno tiene la suerte de tener una válvula de escape pirenaica, un lugar de retiro fabuloso, el paradigma del descanso. Sabiñánigo Pueblo es un oasis de tranquilidad en el cada vez más maltrecho Pirineo Aragonés (aunque de esto último ya hablaré más adelante). Y oye, mano de santo. Después de esta transfusión de vida me siento más cerca de Mick Jagger que nunca...

jueves, 21 de febrero de 2008

"Radicción"

La Radio crea adicción. Tanto a los que la escuchamos, como a los que la hacemos. Y es precisamente esta retroalimentación de adicciones lo que a mi modo de ver, hace posible el milagro de la Radio.

Hoy, si me permitís, hablaré del segundo grupo, de los que trabajamos en este mundo. La historia empieza como tantas otras. Te pasas unos años asistiendo al espectáculo desde fuera, como oyente, viendo cómo hay un grupo de gente que disfruta haciendo Radio y que te hace disfrutar a ti. Es ahí cuando a uno se le despierta el gusanillo y piensa que algún día, quizás el menos pensado, estaría bien probarlo. Y efectivamente, llega ese día. Movido por el vértigo de probar sensaciones nuevas y quizás envalentonado por algún amiguete que te dice aquello de "pruébalo, ya verás como no pasa nada", de repente estás ahí, sentado, ante un micrófono y con unos auriculares puestos. Aquella primera calada jamás se olvida. Tiembla la voz, queman las palabras en la garganta y al final te queda un regusto amargo, indefinible. Pero aquello es sólo el principio. La Radio, cual voraz tarántula, asiste con media sonrisa a la enésima captura infalible de su tejido sedoso. Poco a poco, y sin saber muy bien por qué, pasas a formar parte activa del mundo que tú antes observabas desde el burladero. Y te engancha, te seduce, te enamora, te atrapa. Pero es al cabo de un tiempo, que te das cuenta de que hay algo que diferencia esta profesión de la mayoría: la Radio se convierte en un vicio, en la peor de las adicciones, en una especie de forma de vida. Disfrutas al máximo mientras la haces, pero te entra el mono si te alejas.

Arribas Castro, maestro de muchos, solía decir "...la Radio, esa gran hija de puta: déjala antes de que ella te deje a ti...". Y es que no hay que olvidar que todos los vicios tienen por definición su cara oscura, y la Radio no iba a ser menos. Y encima, sin clínicas de rehabilitación a las que acudir en caso de urgencia, a lo Britney Spears.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Votar por una ilusión

Adoro a Buenafuente. Quienes bien me conocéis sabéis de la devoción que siento hacia Él. Echo en falta la creación de la Iglesia Buenafuentiana, de la que no os quepa duda, yo sería fiel seguidor de sus preceptos (recordemos que Maradona ya tiene la suya).
La última de este clown catódico no tiene desperdicio. Resulta que para el Festival de Eurovisión de este año, a algún iluminado se le ocurrió la ¿brillante? idea de crear un Myspace para que todo aquél que quisiera enviara su propuesta musical, sin importar procedencia, antecedentes, calidad musical ni vergüenza (ni propia ni ajena)...Los visitantes deciden con sus votos quién debe representar a España en el concurso. En definitiva, no se trata de otra cosa que de un mega-casting eurovisivo en plena era de eso... de los castings. Y es aquí cuando el olfato de Buenafuente y los suyos (no olvidemos que detrás de Él se esconde un importantísimo equipo) se agudiza una vez más y nos dan una lección de sarcasmo brutal. Lejos de huir del circo de Eurovisión (ay, Eurovisión, quién te ha visto y quién te ve...o mejor dicho, quién no te ve) deciden formar parte de él y proponer a Rodolfo Chikilicuatre, para que luche por representar a España con su canción "Chiki-Chiki". Carnaza fresca para el votante, que ha picado a conciencia y en masa del anzuelo tendido por Andreu y los suyos, hasta el punto de que Rodolfo ya es el preferido por los españoles. Genial. Yo ya le he votado, y con ilusión, curiosamente cuando pensaba que ya jamás recuperaría la ilusión por votar a nadie. Y todo gracias a Él...

lunes, 18 de febrero de 2008

Bendita tecla

Ya hacía un tiempo que me corría por la cabeza la idea de hacer un blog personal, desafiando la máxima que dice que Jordi Franco y cualquier cosa relacionada con la informática son dos conceptos incompatibles. Pues bien. Aquí estoy. Dispuesto a aportar mi granito de arena a esta, nuestra "bloggunidad".
Ante mi inusitada iniciativa, en las últimas semanas he escuchado mucho esa frase de "¡venga, anímate a hacerlo, que es muy fácil, ya verás!". Dos cosas tengo que decirles a esta ferviente claca. Primero, que gracias por los ánimos. En segundo lugar, que mentían. Como bellacos. No es fácil hacerse un blog. Y no lo es porque en el organizado proceso de elaboración por pasos del mismo, contínuamente tienes que elegir: desde la misma dirección, pasando por el título, la apariencia, la disposición de los contenidos...vaya como en el Burger King (por un momento me he indignado porque no aparecía la opción "salsa barbacoa" por ninguna parte). Toda elección lleva implícita una renuncia. Y eso no siempre es fácil. Primera lección, por lo tanto: la construcción de un blog es algo que no dista mucho de la construcción de la propia realidad. Sin embargo existe una notoria diferencia: la opción "deshacer", esa bendita tecla para negados informáticos como yo y que nos salva día tras día de tantas desgracias. Con ella puedes echar hacia atrás inmediatamente cualquier decisión que acabes de tomar. El ser humano no dispone de esa tecla para su día a día, lo cual, pienso, le da sentido a los errores y a la misma vida.