lunes, 31 de marzo de 2008

La (im)pura realidad

Corren malos tiempos para la objetividad. Y si hablamos de objetividad periodística, la crisis de tal concepto es ya galopante. En un mundo viciado, cada vez más movido por intereses de todo tipo, es difícil que este supuesto pilar del Periodismo moderno pueda sobrevivir, si es que alguna vez tuvo vida. El periodismo objetivo es una negación en sí mismo, una contradicción, una oxímoron. Desde que se produce una noticia hasta que nos llega a modo de información, pasa por muchos filtros, algunos visibles, evidentes, otros menos. Instituciones, empresas y personas son las encargadas de dar forma a unos hechos noticiosos para poder ser "vendidos" como información. Algo parecido a los cerdos que llegan al matadero para ser convertidos en salchichas y panceta. Quizás no sea un ejemplo muy romántico, pero yo lo veo así.
Esta visión de realidad filtrada, sin embargo, tiene algo de angustiante. ¿Y si la realidad que nos presentan no es la realidad auténtica?¿Y si los propios filtros que nos aplicamos nosotros de manera inconsciente nos deforman también dicha realidad? Que cada uno saque sus propias conclusiones. Lo que sí tengo claro es que la realidad resultante de esta Depuradora Social, no es, en absoluto, potable.

martes, 25 de marzo de 2008

100% natural

Pere Montserrat es, ante todo, un buen tipo. Buena gente. Buen chaval. Él es así, tal cual lo ves, sencillo, de barrio. Hay gente que la conoces por su sonrisa. Pere es de estos: su sonrisa es transparente, pura, sincera. Uno se imagina a ese Pere niño pasando tardes y tardes en el bar de sus padres, La Queixalada de Marcelino, con esa mirada atenta, precisa, bandeja en mano, captando todos y cada uno de los movimientos de su padre, para poder algún día seguir sus pasos. Él es la tercera generación de la familia que se entrega en cuerpo y alma por convertir ese rincón de la calle Freser en un oasis donde muchos puedan hacer su paréntesis vital respirando un buen rollo cada vez menos habitual, por desgracia, en los locales de Barcelona. Pero no está solo. Le acompañan su madre, su hermana y el resto de un equipo de camareros y cocineros que se empapan a diario del bagaje y experiencia de esta saga de la restauración. Sin olvidar el apoyo de su mujer y su hijo, puntales imprescindibles para aguantar en tan exigente negocio.
La Queixalada ha sido, es y será testimonio de excepción de muchas anécdotas, personajes y vidas. Pere creció allí y por aquello de que "el roce hace el cariño", poco a poco fue cayendo seducido por una belleza exótica de piel morena, tostada, irresistible para muchos: el café. Tal es el vínculo que se estableció con tan apreciado fruto, que a día de hoy no se entienden el uno sin el otro. Se quieren, se aman, viven un idilio eterno del que no quieren salir. Hay cariño, hay respeto y como en las buenas relaciones de pareja, el café saca lo mejor de Pere y éste se esmera en sacar a relucir lo mejor del café, y lo consigue. Vaya si lo consigue...Basta con disfrutar de un café en La Queixalada, para darse cuenta de que lo que existe entre ellos, es mucho más que una historia de amor adolescente. Se trata de pasión, pero pasión en estado puro, 100% natural y
sin azúcar.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Jornada de reflexión

Jornada de reflexión (según la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General): la campaña electoral dura 15 días y termina a las cero horas del día anterior a la jornada electoral. Esto es, si las elecciones son un domingo, el sábado a las cero horas ha terminado la campaña y comienza la jornada de reflexión. Durante ese día no puede difundirse propaganda electoral ni realizarse acto alguno de campaña electoral. El objetivo es permitir la reflexión no condicionada del votante.
Vaya tontería. Otra más. Mala señal cuando se intentan evitar interferencias en el voto del electorado sólo 24 horas antes del día de las elecciones. Si los partidos políticos hicieran lo que debieran, esto es, hacer llegar a los ciudadanos durante la campaña y de una manera clara i reiterada su programa electoral (huyendo de priorizar las descalificaciones al contrario), seguramente todos tendríamos más claro a quién tenemos que votar, días antes del día D.
Mi jornada de reflexión, desde hace unos años ya, es justamente el día después de las urnas. Es entonces cuando analizo, reflexiono y...claro, me decepciono una vez más. Ahí van algunas reflexiones meditadas tras la vorágine electoral:
Primera reflexión: ¿quién decide que estas elecciones sean tan bipolarizadas?¿Por qué estas sí y otras no? ¿Por qué se borra del mapa electoral al resto de fuerzas y se da por hecho que es cosa de dos?
Segunda reflexión: señoras y señores, el factor "TV show" ha llegado a la política española. El despliegue mediático ha sido espectacular, las televisiones se han dado de tortas para tener sus cara a caras, sus debates, sus minutos de mayor audiencia de la temporada...De esto a un programa de cástings para elegir al mejor votante, hay sólo un paso: "Tienes talante", se podría llamar, por cierto...
Tercera reflexión: abundando en la primera, quiero hablar del "voto útil", otra expresión de moda (por no decir de mierda) que me da mucha rabia. Me parece algo tramposo, sucio y feo. Lo siento. A mi modo de ver, el voto útil es aquél que se hace por convicción. Y punto.
Cuarta reflexión: como persona que no se siente identificada en absoluto con los preceptos del PP, qué queréis que os diga...los datos de estas elecciones, a mi, más bien me intranquilizan. Suerte tiene el PSOE de Catalunya, Euskadi y Andalucía...
Quinta reflexión: lo del PSC y Catalunya yo creo ya que es cuestión de genética, de ADN. Sólo así se entiende que el "català emprenyat" se reconcilie casi por arte de magia con aquellos que han motivado su "emprenyamenta".

viernes, 7 de marzo de 2008

¿Encantado?

Una de las sensaciones vitales más gratificantes para mi, es cuando me siento feliz por haber conocido a alguien. Es algo que me llena, máxime cuando uno se considera bastante exigente con la gente que le rodea (los palos, curten).
Quien más quien menos ha utilizado alguna vez aquella expresión de "encantado/a de haberte conocido" acuñada en el imaginario de corrección y educación social. Sin embargo, a menudo se trata de uno más de esos modismos vacíos de significado, puesto que se utiliza normalmente al principio de conocer a aquella persona, sin tener suficientes argumentos como para poder discernir si realmente estás encantado de haberla conocido. Quizás se trata de un cretino/a y tú le estás dando tu beneplácito a ciegas, sin red.
Sólo es pasado un tiempo y unas cuantas vivencias con aquella persona, cuando uno tiene la perspectiva suficiente como para poder emitir un juicio de valor que se ajuste a lo real. Y es entonces cuando aquella frase se llena de sentido. Y es entonces cuando casi nunca hacemos uso de ella...

jueves, 6 de marzo de 2008

¡501 programas!

Ayer día 6 de marzo de 2008, cumplimos 500 programas. Son muchos, almenos para mi. Seguramente esa cifra a Luis del Olmo le provoca una gran carcajada, que en su caso se debe traducir en un conato de sonrisa dibujado en su cara de palo (¿os habéis fijado que en su apariciones en los medios nunca ríe?).
En fin, a lo que iba. La celebración de ayer tenía todos los elementos básicos que marcan los cánones de cualquier celebración: un aire festivo, un pastel y una cifra redonda. El primer año de novios, el 25 aniversario de casados, el 30 cumpleaños...nos encanta celebrar efemérides redondas que trazamos en base a una fecha. Pero en esa celebración se incurre en un agravio comparativo hacia el resto de años, e incluso de días...¿Qué ocurre con el día 387 de relación con alguien? ¿Y con el 11 aniversario de bodas? ¿Y con el día 83.235 de vida? ¿Por qué no celebramos cuando tocaba el programa número 249? Son efemérides como las otras pero reciben un trato marginal por nuestra parte, quedando a menudo en el olvido. Desde aquí reivindico la importancia de estas fechas, del día a día, que al fin y al cabo es lo que va construyendo toda nuestra realidad.
Así que amigos y amigas oyentes del programa, felicidades porque hoy cumplimos 501 programas, y que tiemble don Luis del Olmo.

domingo, 2 de marzo de 2008

Satisfaction

No. No es que haya abandonado ya el blog a la semana de iniciarlo. No me he cansado. No he renunciado a la responsabilidad de mantener este rincón bien alimentado y pulidito. Seguro que alguien lo habrá pensado, y con razón, al ver que ya hacía unos días que no asomaba por aquí. Uno tenía que oxigenar sus pulmones y sobre todo su cerebro: la polución laboral puede llegar a ser incluso más dañina que la atmosférica. Para estos casos uno tiene la suerte de tener una válvula de escape pirenaica, un lugar de retiro fabuloso, el paradigma del descanso. Sabiñánigo Pueblo es un oasis de tranquilidad en el cada vez más maltrecho Pirineo Aragonés (aunque de esto último ya hablaré más adelante). Y oye, mano de santo. Después de esta transfusión de vida me siento más cerca de Mick Jagger que nunca...

jueves, 21 de febrero de 2008

"Radicción"

La Radio crea adicción. Tanto a los que la escuchamos, como a los que la hacemos. Y es precisamente esta retroalimentación de adicciones lo que a mi modo de ver, hace posible el milagro de la Radio.

Hoy, si me permitís, hablaré del segundo grupo, de los que trabajamos en este mundo. La historia empieza como tantas otras. Te pasas unos años asistiendo al espectáculo desde fuera, como oyente, viendo cómo hay un grupo de gente que disfruta haciendo Radio y que te hace disfrutar a ti. Es ahí cuando a uno se le despierta el gusanillo y piensa que algún día, quizás el menos pensado, estaría bien probarlo. Y efectivamente, llega ese día. Movido por el vértigo de probar sensaciones nuevas y quizás envalentonado por algún amiguete que te dice aquello de "pruébalo, ya verás como no pasa nada", de repente estás ahí, sentado, ante un micrófono y con unos auriculares puestos. Aquella primera calada jamás se olvida. Tiembla la voz, queman las palabras en la garganta y al final te queda un regusto amargo, indefinible. Pero aquello es sólo el principio. La Radio, cual voraz tarántula, asiste con media sonrisa a la enésima captura infalible de su tejido sedoso. Poco a poco, y sin saber muy bien por qué, pasas a formar parte activa del mundo que tú antes observabas desde el burladero. Y te engancha, te seduce, te enamora, te atrapa. Pero es al cabo de un tiempo, que te das cuenta de que hay algo que diferencia esta profesión de la mayoría: la Radio se convierte en un vicio, en la peor de las adicciones, en una especie de forma de vida. Disfrutas al máximo mientras la haces, pero te entra el mono si te alejas.

Arribas Castro, maestro de muchos, solía decir "...la Radio, esa gran hija de puta: déjala antes de que ella te deje a ti...". Y es que no hay que olvidar que todos los vicios tienen por definición su cara oscura, y la Radio no iba a ser menos. Y encima, sin clínicas de rehabilitación a las que acudir en caso de urgencia, a lo Britney Spears.