sábado, 3 de mayo de 2008

Una crítica

La crítica es el arte de juzgar las cualidades y defectos de las cosas. En base a esta académica definición nos daremos cuenta de que criticamos mucho, a lo largo del día. Consciente o inconscientemente, hacemos constantes juicios de valor sobre todo lo que nos rodea y lo que nos va sucediendo a medida que avanza la jornada: ese metro que no llega, ese café lamentable, ese compañero de trabajo imbécil o ese equipo que regala ligas a su eterno rival, pueden ser blancos fáciles de críticas de cualquier persona en un día cualquiera de su vida.
En toda crítica conviven una carga racional con una emocional. Y es precisamente ésta última lo que la convierte en una crítica única, distinta al resto de críticas que se puedan hacer sobre un mismo asunto. Por este motivo no me gusta la crítica cuando se convierte en profesión.
Montones de críticos literarios, de cine, de televisión, de teatro, de música, etc. aprovechan sus privilegiados púlpitos para dar SU opinión de las cosas, intentando crear (la mayoría de ellos) corrientes de opinión que comulguen con SUS juicios. Su personalidad, su currículum o simplemente su posición intimidan al resto de los mortales y nos hacen creer que aquello de lo que hablan tiene más validez que lo que pueda opinar mi vecina de abajo o el frutero de la esquina. Y encima cobran por ello. Se creen que son unos cuantos, que son Los Elegidos, cuando en realidad existen tantos críticos como personas hay en el mundo. ¿Con qué derecho Fulanito cobra pasta por decir que tal disco es una mierda, cuando yo me emociono cada vez que lo escucho? Dí que no te gusta, ¡pero no que es una mierda, melón!
Ahora bien, como sucede con la telebasura, el morbo nos puede. Sólo eso explica que estemos esperando las críticas de la peli o el disco de turno, para ver qué dice el crítico de guardia.

martes, 22 de abril de 2008

Generación Fistro

Hay preguntas difíciles de responder por un padre o una madre como la típica: "Papá, mamá, ¿cómo se hacen los niños?". Es entonces cuando entra en juego la pericia de los progenitores por hacer entender el aparentemente sencillo sistema natural de engendro de los seres humanos. Aún así, el niño acaba recibiendo una respuesta, más o menos disfrazada.
Existe una pregunta, sin embargo, que a mi modo de ver es casi imposible de responder. Es la siguiente: "Papá, mamá, ¿quién era Chiquito de la Calzada?" Bufff, ¿cómo le haces entender tal fenómeno a tu hijo? "Pues mira era un señor que hacía reír diciendo cosas como ¡No puedooor! o ¡Cobarde!" (y ese padre imitando los gestos de Chiquito).
Gregorio Esteban Sánchez Fernández, más conocido como Chiquito de la Calzada se hizo famoso a mediados de los 90 por sus apariciones en un programa de televisión con un nombre premonitorio: Genio y figura. Efectivamente, sin quererlo aquél nombre se ha convertido con el tiempo en la mejor definición de este pequeño gran cómico. A menudo tengo la impresión de que la gente no es consciente de la grandeza de este cantaor de flamenco malacitano reconvertido a humorista. Chiquito no ha sido un simple frikie más. Inventó un idioma nuevo trufado de expresiones y coletillas que aún hoy, están presentes en las comunicaciones de miles de personas, incorporadas ya como léxico habitual. Pero no sólo eso. Inventó también un nuevo tipo de entonación de las frases, muy característico, incorporado también a nuestro elenco de posibilidades de entonación, al lado de los más habituales como el tono interrogativo o el exclamativo (¿chiquitativo?). Y eso sin olvidar la creación de un nuevo lenguaje gestual, basado en unos andares cautos, y la curiosa disposición de los brazos, uno aguantando la cadera y el otro semialzado en la parte delantera. En definitiva, creó un nuevo lenguaje verbal y artístico, algo que está sólo al alcance de los grandes genios.
El universo Chiquito sigue aún vigente, 13 años después de su aparición. Mientrastanto esperaré ansioso a que llegue el día en que mi hijo o hija me haga la tan temida pregunta, a lo que yo lo responderé: "¡Era un peacho de fistro, pecadorrrr de la pradera. Jaaaar!"

sábado, 12 de abril de 2008

No es país para buenos

La realidad se encarga de recordarme casi cada día, con premeditación, alevosía y descaro, que en este mundo, cuanto más cabrón eres, más posibilidades tienes de conseguir lo que te propones. Entiéndase cabrón aquí como aquella persona turbia, con un dominio ejemplar de las malas artes y que no tiene reparos cuando se trata de pisotear a los que le rodean para seguir trepando. Con ello no quiero decir que la mezquindad sea el único camino; simplemente, allana el terreno en muchas ocasiones.
La buena gente lo tiene cada vez más crudo. Antes, ser buena persona era sinónimo de honradez, fiabilidad y buen hacer y la sociedad se lo recompensaba. Hoy en día esa gente conserva esos mismos valores pero el sistema se encarga de zancadillearla, ignorarla o incluso menospreciarla.
Yo me considero una buena persona. Pero tras un ejercicio de autorreflexión que aconsejo a todo aquél que lea estas líneas, he concluído que lo soy menos que unos años atrás. Y es que el aire está muy viciado...y todos respiramos de él.
Mientrastanto, en Hospitalet, miles de ciudadanos asisten asombrados ante la gran noticia de las últimas horas y exclaman a medio camino entre la indignación y el abatimiento: ¡Qué cabrón!

lunes, 31 de marzo de 2008

La (im)pura realidad

Corren malos tiempos para la objetividad. Y si hablamos de objetividad periodística, la crisis de tal concepto es ya galopante. En un mundo viciado, cada vez más movido por intereses de todo tipo, es difícil que este supuesto pilar del Periodismo moderno pueda sobrevivir, si es que alguna vez tuvo vida. El periodismo objetivo es una negación en sí mismo, una contradicción, una oxímoron. Desde que se produce una noticia hasta que nos llega a modo de información, pasa por muchos filtros, algunos visibles, evidentes, otros menos. Instituciones, empresas y personas son las encargadas de dar forma a unos hechos noticiosos para poder ser "vendidos" como información. Algo parecido a los cerdos que llegan al matadero para ser convertidos en salchichas y panceta. Quizás no sea un ejemplo muy romántico, pero yo lo veo así.
Esta visión de realidad filtrada, sin embargo, tiene algo de angustiante. ¿Y si la realidad que nos presentan no es la realidad auténtica?¿Y si los propios filtros que nos aplicamos nosotros de manera inconsciente nos deforman también dicha realidad? Que cada uno saque sus propias conclusiones. Lo que sí tengo claro es que la realidad resultante de esta Depuradora Social, no es, en absoluto, potable.

martes, 25 de marzo de 2008

100% natural

Pere Montserrat es, ante todo, un buen tipo. Buena gente. Buen chaval. Él es así, tal cual lo ves, sencillo, de barrio. Hay gente que la conoces por su sonrisa. Pere es de estos: su sonrisa es transparente, pura, sincera. Uno se imagina a ese Pere niño pasando tardes y tardes en el bar de sus padres, La Queixalada de Marcelino, con esa mirada atenta, precisa, bandeja en mano, captando todos y cada uno de los movimientos de su padre, para poder algún día seguir sus pasos. Él es la tercera generación de la familia que se entrega en cuerpo y alma por convertir ese rincón de la calle Freser en un oasis donde muchos puedan hacer su paréntesis vital respirando un buen rollo cada vez menos habitual, por desgracia, en los locales de Barcelona. Pero no está solo. Le acompañan su madre, su hermana y el resto de un equipo de camareros y cocineros que se empapan a diario del bagaje y experiencia de esta saga de la restauración. Sin olvidar el apoyo de su mujer y su hijo, puntales imprescindibles para aguantar en tan exigente negocio.
La Queixalada ha sido, es y será testimonio de excepción de muchas anécdotas, personajes y vidas. Pere creció allí y por aquello de que "el roce hace el cariño", poco a poco fue cayendo seducido por una belleza exótica de piel morena, tostada, irresistible para muchos: el café. Tal es el vínculo que se estableció con tan apreciado fruto, que a día de hoy no se entienden el uno sin el otro. Se quieren, se aman, viven un idilio eterno del que no quieren salir. Hay cariño, hay respeto y como en las buenas relaciones de pareja, el café saca lo mejor de Pere y éste se esmera en sacar a relucir lo mejor del café, y lo consigue. Vaya si lo consigue...Basta con disfrutar de un café en La Queixalada, para darse cuenta de que lo que existe entre ellos, es mucho más que una historia de amor adolescente. Se trata de pasión, pero pasión en estado puro, 100% natural y
sin azúcar.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Jornada de reflexión

Jornada de reflexión (según la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General): la campaña electoral dura 15 días y termina a las cero horas del día anterior a la jornada electoral. Esto es, si las elecciones son un domingo, el sábado a las cero horas ha terminado la campaña y comienza la jornada de reflexión. Durante ese día no puede difundirse propaganda electoral ni realizarse acto alguno de campaña electoral. El objetivo es permitir la reflexión no condicionada del votante.
Vaya tontería. Otra más. Mala señal cuando se intentan evitar interferencias en el voto del electorado sólo 24 horas antes del día de las elecciones. Si los partidos políticos hicieran lo que debieran, esto es, hacer llegar a los ciudadanos durante la campaña y de una manera clara i reiterada su programa electoral (huyendo de priorizar las descalificaciones al contrario), seguramente todos tendríamos más claro a quién tenemos que votar, días antes del día D.
Mi jornada de reflexión, desde hace unos años ya, es justamente el día después de las urnas. Es entonces cuando analizo, reflexiono y...claro, me decepciono una vez más. Ahí van algunas reflexiones meditadas tras la vorágine electoral:
Primera reflexión: ¿quién decide que estas elecciones sean tan bipolarizadas?¿Por qué estas sí y otras no? ¿Por qué se borra del mapa electoral al resto de fuerzas y se da por hecho que es cosa de dos?
Segunda reflexión: señoras y señores, el factor "TV show" ha llegado a la política española. El despliegue mediático ha sido espectacular, las televisiones se han dado de tortas para tener sus cara a caras, sus debates, sus minutos de mayor audiencia de la temporada...De esto a un programa de cástings para elegir al mejor votante, hay sólo un paso: "Tienes talante", se podría llamar, por cierto...
Tercera reflexión: abundando en la primera, quiero hablar del "voto útil", otra expresión de moda (por no decir de mierda) que me da mucha rabia. Me parece algo tramposo, sucio y feo. Lo siento. A mi modo de ver, el voto útil es aquél que se hace por convicción. Y punto.
Cuarta reflexión: como persona que no se siente identificada en absoluto con los preceptos del PP, qué queréis que os diga...los datos de estas elecciones, a mi, más bien me intranquilizan. Suerte tiene el PSOE de Catalunya, Euskadi y Andalucía...
Quinta reflexión: lo del PSC y Catalunya yo creo ya que es cuestión de genética, de ADN. Sólo así se entiende que el "català emprenyat" se reconcilie casi por arte de magia con aquellos que han motivado su "emprenyamenta".

viernes, 7 de marzo de 2008

¿Encantado?

Una de las sensaciones vitales más gratificantes para mi, es cuando me siento feliz por haber conocido a alguien. Es algo que me llena, máxime cuando uno se considera bastante exigente con la gente que le rodea (los palos, curten).
Quien más quien menos ha utilizado alguna vez aquella expresión de "encantado/a de haberte conocido" acuñada en el imaginario de corrección y educación social. Sin embargo, a menudo se trata de uno más de esos modismos vacíos de significado, puesto que se utiliza normalmente al principio de conocer a aquella persona, sin tener suficientes argumentos como para poder discernir si realmente estás encantado de haberla conocido. Quizás se trata de un cretino/a y tú le estás dando tu beneplácito a ciegas, sin red.
Sólo es pasado un tiempo y unas cuantas vivencias con aquella persona, cuando uno tiene la perspectiva suficiente como para poder emitir un juicio de valor que se ajuste a lo real. Y es entonces cuando aquella frase se llena de sentido. Y es entonces cuando casi nunca hacemos uso de ella...